Antonio Barranco
Cibersociedad
Martes, 25 de Mayo de 2004
Los nuevos pecados de Internet
Un conjunto de iluminados se ha reunido dentro de un seminario organizado por la “Conferencia Episcopal Italiana” sobre “Los medios de comunicación en la familia”.
En su afán por crear sentimiento de culpa a sus seguidores a través de acciones de su vida cotidianas a las que hasta el momento no habían prestado demasiada atención, han anunciado a bombo y platillo las nuevas formas de pecar en Internet:
- El uso indebido de una computadora se considera pernicioso, suponemos que el título de “usuario malintencionado” que todos conocemos gracias al sin par “Windows Update” a partir de este momento podrá ser complementado con la palabra “pecador”, “impenitente”, etc.
- El uso de programas sin la correspondiente licencia es todo un órdago. Tenemos aquí el nuevo pecado original, el megapecado del sigo XXI, capaz de atormentar hasta a las personas mas santas, ¿Quién no ha usado alguna vez un programa en estos términos?.
- El anterior pecado es complementado a la perfección por el que apunta como perniciosa la descarga de películas, música y programas ilegalmente. Puede que ahora entendamos los desvelos de la SGAE por convertir a España en la última reserva espiritual de occidente.
- Y por último mi pecado favorito, la creación de virus informáticos y la difusión de spam. Realmente aquí veremos cual es el estado de salud de la fe cristiana: Si convertir esto en pecado no sirve para disminuir la lacra que venimos padeciendo, ¿significa entonces que el número de personas que profesan las recomendaciones de estos guardianes de la moralidad es escaso?, ¿o que los hackers y spammers son almas que irremediablemente arderán en el infierno sin posibilidad de arrepentimiento?.
Ni que decir tiene que Internet puede favorecer pecados clásicos y populares. Según dicen las autoridades que organizan estos incómodos y frugales cónclaves en los que se desvelan por nuestra salvación: “Quien se pasa la noche chateando en vez de estar con el marido o esposa y los hijos, comete una grave falta. Peor aún si establece vía Internet una relación sentimental con otra persona”.
Y es que según palabras textuales el medio de comunicación más revolucionario de la historia favorece “Vivir irresponsablemente la libertad que ofrecen los nuevos medios de comunicación” y ayuda a la desinformación ya que “Los sitios de periodismo online que dan informaciones incorrectas, por ejemplo a nivel científico, pueden crear serios peligros para la vida”.
Como han de añorar aquellos tiempos en que la información era controlada y dosificada a su antojo, ya fuera directamente o mediante oscuras alianzas con elementos de poder.
Si ya lo decía El Nano: “Y te acosan de por vida azuzando el miedo, pescando en el río turbio del pecado y la virtud, vendiendo gato por liebre a costa de un credo que fabrica platos rotos que acabas pagando tú”.
A estos señores sólo les aconsejo que lean esta misma página, u otras aun mejores que componen la blogosfera, con el fin de elaborar las líneas de actuación más adecuadas para hacer frente al proyecto “Parroquia Virtual”, capaz de hacer frente a la masiva demanda de confesión que provocarán los nuevos sentimientos de culpa que perversamente han definido para anidar en la moral de su rebaño.
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Miírcoles, 17 de Marzo de 2004
Claves del éxito para destacar en Internet: Calidad, paradigmas e individuos sedientos
Si existe un tema recurrente y una preocupación compartida entre prestadores de servicios y generadores de contenido es esta: ¿Como destacar en la Red?
No quiero construir esta opinión bajo la premisa de que destacar sólo suponga pasar sobre tus competidores o lograr beneficios económicos.
Pretendo que pueda ser aplicable a todo e intentar convencer de que estas propuestas son aplicables y útiles igualmente para las comunidades sin ánimo de lucro que fundamentan su razón de ser en el feedback y el intercambio de conocimiento, sean de la naturaleza que seran, portales verticales u horizontales gestionados por comunidades, foros, bitácoras, wikis, etc.
Para destacar es fundamental alcanzar la excelencia en cuanto a calidad. Podemos definir la calidad de manera muy sencilla como el método seguido para superar las espectativas del visitante.
Pongamos un ejemplo sencillo fuera de la red:
Una persona anda por la calle y siente sed…
Llamamos a eso tener una necesidad.Prueba entrar a un bar y de entre las múltiples bebidas que allí encuentra escoge una cerveza…
Ha tenido un deseo.El cliente no espera sino calmar su necesidad a partir de ese deseo…
Se ha generado una espectativa.Pero el dueño del local le trae la cerveza junto un una tapa de pescadito…
El dueño, inteligentemente, ha superado las espectativas del cliente.
Eso es calidad. Superar las espectativas de nuestros visitantes, para los amantes de ecuaciones:
Calidad = Espectativas - Deseos
Como repetiré muchas veces, la red es una prolongación de la vida cotidiana a la que no hay que tratar diferentemente inventándole leyes particulares. Simplemente es un canal que debido a sus características facilita determinadas relaciones humanas y comerciales a través de paradigmas diferentes a los ya existentes.
Volvamos a salirnos de la red con un ejemplo sencillo:
A principios de siglo era posible la compra a distancia a través del correo mediante catálogos. Empresas y particulares aprovechaban dicho canal. La popularidad de la imprenta, el correo aéreo y los servicios postales posibilitaron que ese canal fuera efectivo.
Con el paso del tiempo el teléfono se volvió atractivo para este tipo de servicios. Sustituyó al anterior canal al poder ofrecer mayor calidad y aumentar las espectativas que el cliente depositaba en los pedidos postales a base de inmediatez en la comunicación. No llega a ofrecer calidad a todos, ya que determinados segmentos siguen considerando mas efectivo el canal postal anterior. Es el caso de las empresas, que realizan a sus proveedores pedidos de tantos artículos, que listarlos por teléfono resulta tedioso.
El fax llega como otro canal apropiado para ese tipo de relaciones comerciales. No es capaz de ofrecer calidad a todos nuevamente, a los particulares no les resulta especialmente útil debido a ser más complejo. Pero en el caso de las empresas, este canal logra superar las espectativas que depositaban en el anterior sistema postal, al poder igualmente solicitar listados de productos a sus proveedores con la ventaja de la inmediatez.
El último canal en llegar es Internet, y este es capaz de diversificarse en diferentes paradigmas (asimilables a subcanales) destinados a generar calidad en función de a quien van dirigidos.
El particular se siente cómodo en un entorno “Bussines to Costumer” (B2C) cuyo paradigma mas popular es un catálogo del que puede adquirir artículos y después solicitarlos. Para él, dicho paradigma supera con creces el sistema telefónico, puesto que ya no necesita solicitar un catálogo actualizado previamente para realizar las compras y conocer las ofertas comerciales, sino que tiene libre acceso a éste y el medio permite mayor riqueza en las informaciones que el papel impreso.
El empresario ve con buenos ojos un enfoque “Bussines to Bussines” que le permita hacer pedidos a sus proveedores marcando artículos en bases de datos constantemente actualizadas con la más rica información. Superando con creces las espectativas anteriormente depositadas en el listado/catálogo de productos que debía solicitar periódicamente a sus proveedores para conocer su oferta.
Ambos paradigmas B2C y B2B para el canal Internet han logrado superar las espectativas que sus respectivos usuarios que anteriormente depositaban en el teléfono y el fax.
Y ahora es el momento de armar la teoría:
Imagine que la calle del primer ejemplo es la red, considere que las necesidades del individuo errante las puede saciar con un catálogo de contenidos o productos adecuados.
Pero preste atención en que su éxito se basa en si brinda dichos elementos con calidad, ya que si no es usted el que supera las espectativas de ese individuo sediento, será el dueño de otro bar el que lo consiga.
¿Y como hago que mi bar sea atractivo?. Lo fundamental es disponer de bebidas de calidad, ser rápido atendiendo y aumentar periódicamente su oferta de remedios contra la sed.
¿Y cual es la forma correcta de servir a ese señor?. Ese señor se debe sentir cómodo en sus instalaciones, diseñelas en función de sus necesidades:
- Si solamente le pide una bebida tal vez lo adecuado sea un bar.
- Si resulta ser el dueño a su vez de otro bar y necesita aprovisionarse de bebidas, diseñe un almacén para que pueda ir a visitarle cada vez que necesite de sus servicios.
- Si posee una cadena de restaurantes monte una flota u sírvale los pedidos a domicilio, quedará encantado.
Ahora piense quien es su señor necesitado de bebidas y como desea que apagar su sed. ¿Portal vertical, portal horizontal, comunidad de usuarios, marketplace, foro, bitácora, wiki?. Estoy seguro que con un poco de empatía lograra decidir el paradigma adecuado.
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Sábado, 06 de Marzo de 2004
Luchar contra el spam
El señor Gates parece haber perdido su perspicacia. Es de suponer que le incomode o le sorprenda que la gente haga uso de la red sin que él reciba nada a cambio.
Gates lleva meses mostrando a la prensa su implicación filantrópica hacia la eliminación del correo no deseado. Incluso ha firmado tratados de colaboración con empresas como SendMail (principal proveedores de servidores de correo) para potenciar la tecnología que lleguen a desarrollar.
La desafortunada idea que parte de estos acuerdos es cobrar una cantidad irrisoria por cada correo electrónico enviado con el fin de hacer desistir a los que practican spam tocándoles el bolsillo. El principal argumento es que un spammer se vería seriamente perjudicado debido a los miles de mensajes que genera, y un particular apenas lo notaría.
Habla el señor Gates que es posible, que empresas o asociaciones que suelan enviar miles de mensajes de manera legítima puedan disfrutar de descuentos, y advierte repetidamente que el propósito de este sistema no es ganar dinero sino ayudar a mantener una red mejor.
Mucho se ha hablado de sistemas que eviten la lacra del spam, de la propia Microsoft partió la idea de extender el protocolo de correo para obligar a que, para el envío de un email se tuviera que hacer una compleja operación matemática que durase unos 10 segundos, alegaban que un particular no lo notaría y que los spammers verían frustrados sus deseos.
Parece una idea tan absurda como realmente suena. Se trata de inventar un sistema que perjudica la principal virtud del correo electrónico, la inmediatez, y que cada 18 meses, según la “Ley de Moore”, será la mitad de efectivo hasta tornarse ineficaz. Como efecto colateral a remitentes de miles de correos legítimos, como empresas o asociaciones, se les obliga a abastecerse de carísimo hardware para dotarse así de la potencia computacional necesaria para mandar unos cuantos miles de correos diarios.
Lo del centavo no es menos ridículo. Primeramente choca con la idea de un mundo igualitario donde todos los países tengan la misma capacidad para desarrollarse. Si aventuramos que este pago es en dólares, a los europeos nos costaría un 30% mas barato mandar correos que a los estadounidenses debido a la cotización actual de nuestra divisa, pero justamente a los países menos desarrollados, que tienen una gran oportunidad para avanzar en desarrollo gracias a a las nuevas tecnologías les costaría en torno a un 500% mas.
Otro aspecto absurdo es que supone focalizar el sistema de correo electrónico, hasta ahora distribuido por toda la red, en una única autoridad expendedora de “sellos virtuales”, cuya mala gestión, caída de servicio o ataque podría generar el mayor colapso que se pueda imaginar en el servicio mas popular de la red de redes.
Entiendo que las expectativas surgidas por estudios que afirman que la gente no percibe los micropagos por servicios negativamente, e incluso que no son reflexivos con respecto a la transacción (miren la alegría con la que la gente gasta con su móvil usando sms de tarificación adicional), les lleve a aumentar su codicia y sus esperanzas en que un sistema de este tipo llegue a tener éxito.
Pero fundamentalmente, a pesar de que los usuarios lo permitieran (cosa que dudo), el sistema sería potencialmente inseguro y discriminatorio con los países en desarrollo.
La única forma de acabar con el spam es mediante la popularización del uso de los certificados digitales. Una distribución de autoridades (tanto privadas como estatales), que expedan certificados y una facilidad para adquirirlos a precios reducidos o gratuitos (en caso de que el estado los expenda), puede ayudar a construir una red mas limpia debido a diferentes motivos:
Los certificados garantizarían conocer el origen de los mensajes, posibilitarían la firma de estos y darían alas a generar confianza para intercambios comerciales en la red.
Podrían usarse exclusivamente para el correo electrónico, y podrían servir alternativamente como llave para autentificarse en numerosas páginas de manera segura, evitar las montañas de nombres de usuarios y contraseñas diferentes con que cuenta cualquier un sufrido usuario de la red, y asegurar las transacciones permitiendo la firma digital de éstas.
Se podría continuar usando el correo sin certificar, aunque muchos usuarios, ajustando la configuración de sus programas de correo, no permitirían la recepción de correo no certificado en sus buzones para evitar el spam.
Existirían autoridades a las que enviar los correos certificados susceptibles de ser considerados como spam para valorar si a sus remitentes se les debería retirar el certificado con el que operan.
Un modelo así no interferiría en la privacidad de los ciudadanos, justamente lo contrario. Les permitiría efectuar comunicaciones seguras, dando alas a fomentar la utilidad de la red. Y no comprometería a los países en desarrollo, que tendrían las mismas oportunidades que el resto.
Es de suponer, que la capacidad de cifrado con que también contarían estos certificados, cause reticencias escasos apoyos entre los gobiernos, que no ven con buenos ojos que los ciudadanos ejerzan su derecho a disfrutar libremente de comunicaciones confidenciales.
Como no me cansaré de repetir, la forma, si existe, de combatir el spam es mediante esta tecnología, que no es mas que habilitar la forma de conocer la identidad del remitente.
En el mundo real tambien existe el correo certificado, que tiene justamente esa característica: Permitir conocer la identidad del que realiza un envío.
Me oirán mucho decir que no hay que inventar nuevas reglas para la red diferentes de las ya existentes. Todos los usos y maneras que funcionan eficazmente en el mundo real son exportables con éxito al virtual.
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Jueves, 04 de Marzo de 2004
La guerra fría de la mensajería instantánea
Todos conocemos el periodo de la guerra fría. Época en la que dos colosos se armaban hasta los dientes hasta el punto de resultar tan devastadores que la simple idea de atacar al contrario suponía la propia destrucción, en el mejor de los casos, o la destrucción de ambos como cabría esperar.
El campo de batalla en el comercio es el mercado, y las armas son la publicidad, la calidad del producto, la satisfacción del cliente, el precio. Todo ello exquisitamente sintetizado dentro de las 4 P’s del ”Marketing Mix” (Product, Place, Price and Promotion).
Pero existen otras formas de lograr dominar un mercado y éstas son los monopolios. Una patente no es más que la concesión durante un determinado espacio de tiempo de la propiedad de una determinada actividad inventiva novedosa. Dicho de otro modo, las patentes conceden monopolios a sus respectivos dueños.
Queda fuera de este artículo la discusión sobre la bondad de las patentes, simplemente las trataremos como un arma que varía las reglas del libre mercado.
Calificaremos a estos monopolios provocados por las patentes como monopolios de Iure (concedidos legalmente).
Fue noticia hace muchos meses que AOL patentó la mensajería instantánea, aunque de momento no haya ejercido los derechos sobre dicha patente. Cosa que eliminaría a sus competidores y le otorgaría el monopolio de dicha forma de comunicación por unos cuantos años.
También es de dominio público que AOL posee una patente por las “listas de amigos” que son la forma de acceder a los contactos en esta clase de programas.
Podemos decir que AOL podría ejercer su derecho a monopolizar la mensajería instantánea tal y como la conocemos.
Otra empresa que apostó fuertemente por el medio de la mensajería instantánea es Microsoft con su MSN Messenger. En este caso, debido al alto nivel de introducción de sus sistemas operativos y de su sistema de correo gratuito Hotmail, del cual se presentaba como complemento, se comenzó a crear un monopolio de facto (creado por el mercado sin definiciones legales).
Es de suponer que Microsoft temerosa de las armas legales que AOL podría desenfundar en cualquier momento al ver reducida su cuota de mercado, ha iniciado una carrera para proteger su monopolio igualmente mediante patentes.
Hace unos meses a Microsoft se le concedió la patente 6.631.412. La cual define “un sistema que permite a uno de los dos interlocutores saber cuando el otro está escribiendo un mensaje para ser enviado”.
Realmente dicha característica fue inventada por la compañía de Redmon y ha sido incorporada a casi todo el software de su clase, incluido el programa de mensajería instantánea de AOL.
¿No les suena? Dos colosos armandose hasta los dientes lo suficiente como para poderse destruir mutuamente. O visto de otro modo, luchando por armarse lo necesario como para que ninguna de las partes se atreva a atacar.
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