Antonio Barranco

Sábado, 13 de Marzo de 2004

La noche de los mensajes cortos


Ajenas a las maniobras gubernamentales y a las presiones policiales y políticas, pero sin duda intuyéndolas, ayer la ciudadanía se volvió a echar a la calle. La tensión social, larvada desde el mismo día de los atentados, estalló a las seis de la tarde frente a la sede del PP en la calle Génova de Madrid, donde miles de personas, convocadas anónimamente a través de Internet y mediante mensajes SMS, protestaron contra el Gobierno por su implicación en la guerra de Irak y por negarse a desvelar la verdadera autoría de la masacre del 11-M.

A pesar de que algunos lo duden, atribuyan el poder de concentración y convocatoria de la ciudadanía a grupos políticos, y usen mecanismos de la democracia, como la junta electoral, para arañar algunos votos, es de recibo concluir en la transparencia y legitimidad de la manifestacion de miles de ciudadanos que esperaban ansiosos una noticia que ayudase a poner orden en sus fatigadas mentes.

Finalmente el Partido Popular no pudo aguantar más.

Su propia administración acabo rebelándose en su contra. Si bien corren rumores en prensa de que determinados programas de RTVE estuvieron a punto de revelarse en contra de los que ordenaban el pensamiento único en las autorías, están confirmados algunos datos similares.

Permítanme hoy servirme de palabras de terceros:

Desde el primer momento, el ministro del Interior, Ángel Acebes, ocultó los datos más significativos sobre las pistas policiales en relación con la autoría del atentado.

El comisario general de información antiterrorista, Jesús de la Morena, amenazó con dimitir, según informaron fuentes policiales.

De la Morena es en este momento el máximo experto en la lucha contra el terrorismo de ETA y sostuvo que la banda etarra no había perpetrado la masacre del 11-M.

Pese a que el ministro Acebes tuvo esa información desde las 12 del mediodía del pasado jueves, en su primera comparecencia imputó “sin lugar a dudas” el atentado a ETA y realizó una información a la ciudadanía que algunos responsables policiales no han dudado en tildar de “manipulada y lamentable”.

(...)

El ministro Acebes, a las dos de la tarde del día de ayer, tímidamente abrió la puerta a otra conjetura: que la organización terrorista y Al Qaeda hubiera actuado coordinadamente. Casi al mismo tiempo, los responsables policiales, muy molestos con el Gobierno, precipitaban la redada de los cinco integristas vinculados a Al Qaeda.

Harta de que el Ministerio del Interior desoyera a sus expertos antiterroristas, que desde el primer momento señalaron que la pista islámica era la más factible, la policía informó ayer de sus pesquisas al juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo, que dictó las correspondientes órdenes de detención. Fue entonces cuando, forzado por las circunstancias, Acebes hubo de dar su brazo a torcer y confirmar el signo islámico de los atentados del 11-M.

Según Rubalcaba, el líder del PSOE, José Luís Rodríguez Zapatero, tuvo conocimiento de que las detenciones se habían practicado antes de que lo anunciara Acebes, al que llamó para pedirle una confirmación y, de paso, forzarle a informar a la opinión pública.

Fuente: “El periódico de Catalunya”

Espero que hoy castiguen las ansias del Partido Popular y en especial las de su Gran Líder por ponernos en el mapa, aunque solo consiguiese hacerlo en el mapa de objetivos terroristas. También la voluntad del mismo de situarnos en primera línea aunque hayamos acabado en la de fuego.

Es de recibo que los medios afines al PP reflexionen sobre su continua demonización efectuada durante este fin de semana hacia la Cadena Ser, cuyos comunicados y noticias no hacían mas que cumplirse según iban pasando las horas y estaban aceptablemente basados en hipótesis, esas mismas hipótesis que algunos se negaban a aceptar.

Reflexionen sobre quien, atrasando lo inevitable y negándonos nuestro derecho a la información, negó las primerísimas informaciones policiales y utilizó electoralmente a los muertos cuando aun estaban calientes y desperdigados por un tren

Y quien pretendió aprovecharse igualmente de los millones de personas que, movidos por el corazón se manifestaron contra el horror conociendo el “por qué”, pero negándoseles el “contra quién”.


Publicado el 13/03/2004 a las 02:30 AM
Categorías: Opiniones personales, Política, Sociedad
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