Antonio Barranco
Viernes, 12 de Marzo de 2004
Jornada de reflexión
Esta es una jornada de reflexión atípica. Ninguno de nosotros se siente capaz de hacerlo en términos políticos, aunque si en términos vitales.
Aparecen serias dudas sobre la autoría de los atentados. Atiendo a como, sospechosamente un ministro de interior trata de compatibilizar su afirmación de no descartar ninguna hipótesis y dar a todas igual relevancia con la de mostrarse convencido en que la autoría está en manos de ETA.
Tengo la sensación de que el gobierno desea dicha autoría, y la suspicacia de que se intenta retrasar el debate, y lo que es más importante: la concusión del mismo.
Veo como en TVE brillan por su ausencia las menciones a ciertas hipótesis, ampliamente comentadas en otros medios. Tampoco aparecen alusiones a la guerra de Irak y a las amenazas de la red Al-Qaeda contra España. Me estoy informando a través de Internet. Tengo la sensación de estar en la España del 39 y tener que escuchar “Radio Pirenaica” o la “BBC” para hallar sustento informativo.
Sinceramente, aunque desee la derrota del PP prefiero que haya sido ETA. Ya es difícil convivir con una banda terrorista como para tener que hacerlo con dos. En estos casos la vida está por encima de las motivaciones electorales.
No obstante no deja de aterrarme ver como países con servicios de inteligencia tan solventes como el Reino Unido y Francia han puesto en vigor medidas cautelares de seguridad que no habrían sido adoptadas si creyesen que ha sido ETA. También me causa gran sospecha la manera en que el ejecutivo ha tratado ambas hipótesis.
Creo que Prodi, Fischer y Raffarin vinieron ayer de lejos, con seguridad, a manifestarse en apoyo de los madrileños. Pero también sospecho que vinieron a manifestarse contra el terrorismo internacional. Quizá los cientos de miles de madrileños que allí estaban, también lo hacían por eso. Pero nadie les supo informar.
En lo que creo q estaremos todos de acuerdo es en que no hay ninguna razón para que los ciudadanos adultos de España no podamos saber sin ambigüedades si ETA tiene en estos momentos la capacidad y la voluntad operativa y destructiva de dar un golpe de esta naturaleza.
Y tampoco existe ninguna razón para que, el Gobierno de Aznar que cree haber actuado bien en la crisis de Irak, no asuma ahora, a cara descubierta, ante los ciudadanos y su voto, las injustas consecuencias de su posición y de sus decisiones.
Solamente espero que ningún partido recoja después de las elecciones los frutos de la mentira.
Categorías: Opiniones personales, Política
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